Nueva estructura Organizacional de CODELCO, ¿Diremos adiós a División Salvador?
Publicado el | Agosto 2, 2010
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:// Equipo Documental
La Semana pasada en varios medios de la prensa de la Capital y de regiones se divulgó la noticia de la posible reestructuración organizacional más importante de la historia, la de pasar de 5 divisiones (actual) a 2 divisiones Norte y Sur, en la empresa estatal de Cobre, CODELCO Chile.
Si esta noticia se llegase a implementar en un 100%, dentro de los próximos meses como es lo más probable, ¿Diremos adiós a División Salvador?…
A primera vista nos imaginamos que sí, todo indica que dejaría de existir División Salvador con ese nombre.
¿Dejamos la duda planteada? Nos Huele a sorpresas, ojala sea todo para bien…
Adjuntamos Links y Tips de Notas relacionadas (vía La tercera.com)
- Con su idea de hacer de la empresa una compañía más productiva y rebajar sus costos, Hernández está buscando la forma de mejorar la administración de la cuprera y también aprovechar las sinergias entre las divisione
- Si se concreta esta transformación, se dejaría la estructura de cinco divisiones, que dependen directamente del presidente ejecutivo. Ese modelo opera desde la década del 70, cuando se formó la firma.
- La conformación de dos grandes zonas operativas permitirían aprovechar mejor las sinergias, lograr una mayor integración y bajar costos. Con la actual estructura, el ejecutivo recibe información periódica de 12 personas, además su staff.
- Diego Hernández evalúa crear dos grandes divisiones en Codelco
- Diego Hernández prepara el mayor cambio en la Empresa Estatal
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Notable Escrito sobre el Mineral de El Salvador….
Publicado el | Mayo 27, 2010
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¨ Este gran relato fue publicado antes que se anunciara que el Campamento de El Salvador NO cerrara en el año 2011. Son fundamentales para las personas que han pasado por este lugar lleno de historia, mitóloga, cuentos, personajes, borracheras, primeros amores y últimos, fútbol, música y quizás que más……finalmente cosas buenas para la vida.
Quiero agradecer especialmente al autor de este texto, por sus relatos llenos de emoción, realismo y mística, que logran plasmar la historia de nuestro mineral y logran una identidad única.
gracias Nikita¨.
Con este relato espero que sus mentes comiencen a reproducir imágenes fotográficas que existen en la memoria colectiva de cada salvadoreño.
Francisco Mercado Torres
Director Documental
Se ha anunciado el cierre de la ciudad que me vio nacer, cuesta aceptarlo de buenas a primeras, pero como todas las cosas en la vida, termina su ciclo vital El Salvador, casco romano emplazado en la sierra pampina de la precordillera de Los Andes, nacido bajo el alero de un grupo de Norteamericanos que en busca de riquezas se aventuraron a subir a las alturas, quedaran en la memoria los hombres como Williams Braden y sus exploraciones geológicas, Wheelwhright y sus locomotoras, los americanos de Andes Copper.
Los chilenos con avezados conocimientos mineros que alcanzaban el rol oro y recibían su remuneración en dólares, la historia se encargará de contar medio siglo de sucesos, algunos de dulce, otros de agraz, contará de un tranquilo lugar donde gente trabajadora vive en una hermosa y particular ciudad, distinta a toda la arquitectura Chilena, con sus características concéntricas y sus tan marcadas distinciones sociales entre supervisores, empleados y obreros, sus amplias calles de piedras chancadas, sus clubes sociales, su escuela mecano americana que lleva el nombre de la mina, en la que aprendí mis primeras letras, sumas y restas con la profesora Bristela Cortés, su banda instrumental, su brigada de transito, sus scouts, el poner música en actos y recreos, sus clubes sociales donde la gente se distrae después del arduo trabajo, su linda plaza, el cine inca, la pulpería que ahora es supermercado, el hospital, sus negocios, en fin, todo lo que da vida a este pintoresco villorrio en medio de la pampa.
La historia le dirá a las futuras generaciones que en estas tierras, gente de esfuerzo bajo un clima hostil, dio parte de su vida para hacer más grande Chile, nuestra patria, que en esas altas tierras a lo largo de toda su data se vivieron momentos inolvidables tanto de alegría, como también de tristeza, en su antología quedaran grabados con sangre los obreros caídos en el gobierno de Frei Montalva, quienes en la búsqueda de mejores condiciones de trabajo fueron acribillados por militares, se contará también sobre el enorme daño ecológico causado tanto en Potrerillos como en la Bahía de Chañaral, los relatos narrarán y dirán miles de nombres, personas que pasaron por el mineral aportando con su grano de arena para hacer de las toneladas de mineral algo más que una simple riqueza, se contará con alegría de una ciudad que posee uno de los Estadios más grandes del mundo en relación con su población, ampliado a esa capacidad para que el glorioso equipo de los mineros mostrara su lindo juego a toda America en la Copa Libertadores, se narrará la historia de personajes pintorescos, de mitos y leyendas urbanas, la viuda, la tacona y la bolita adornaran relatos de sobremesa en las conversaciones de las nuevas vidas que se formaron por los hijos de esta tierra.
Se hablará de un campamento con múltiples canchas para hacer deportes, del club de tenis, de las canchas de bowling, de golf, de las canchas de patinaje y hockey patín, de las canchas de baby fútbol, del estadio 1 donde juegan viejos baluartes de Cobresal que ahora prestan servicios a CODELCO junto con dignos representantes de las distintas disciplinas que conforman los procesos de la división, se hablará de un puñado de voluntarios que en forma generosa dan vida a un cuerpo de bomberos, chicos buenos dispuestos a cada minuto ponerse el casco y las botas para salvar vidas y bienes de los vecinos.
Contarán que cada año los trabajadores daban vida a un vibrante campeonato en honor a su santo patrono en el estadio techado San Lorenzo, en el que el campeón tenía el honor de disputar el partido inaugural con el Colo Colo de todos los tiempos, con el cuadro de honor de Cobresal, en fin con equipos de primera línea, se dirá que los bailes de clausura de dicho campeonato eran muy entretenidos y que venían artistas de primer nivel, como no recordar las lindas piernas de la Maripepa Nieto, o de Tatiana Merino, el ritmo de Adrián y los dados negros, la voz inigualable de Palmenia Pizarro, el humor, el ritmo del grupo zoom y sus pegajosos ritmos autóctonos, mi retina tiene forjada la imagen de la gente bailando al son de “Minero baila conmigo, Salvadoreño”; Se contaran múltiples historias de las fiestas de la primavera y los carnavales de verano, donde las calles se vestían de color para dar vida a corsos y carros alegóricos, el sol y el desierto serán mudos testigos de las ruinas o del espacio que dejará esta ciudad para la arqueología del futuro, de la piedra hueca que se encuentra bajo la iglesia y que guarda los nombres de todos quienes ayudaron en su construcción.
Hablará de fuertes terremotos tales como el de 1983, donde hartas casas resultaron fracturadas y la ciudad sufrió múltiples daños, aún recuerdo las olas que formaban las ondas telúricas siendo yo un niño en kinder de la Escuela 14, del polvo que salía desde el hundimiento de la mina, en ese momento, todos temimos lo peor.
Los relatos dirán que para la tristeza de muchas familias las entrañas del indio muerto se quedó con la vida de muchos mineros, que la tecnología ha avanzado para hacer más seguros los procesos productivos, pero que aún el peligro acecha, las manos curtidas por el polvo, el polvo de sílice enemigo de los alvéolos y pulmones de nuestros mineros, al igual que el ruido para sus oídos.

En las actas y balances anuales de los gobiernos aparecerá el aporte generoso de esta tierra de cerros multicolores, abrazada por el sol y besada por el viento, riqueza que ha servido para enaltecer y mejorar esta larga y angosta franja de tierra, cuya principal riqueza requiere de hombres tenaces que soportan temperaturas extremas, cuya piel se reseca, como no recordar cuando íbamos temprano a la escuela y la cara brillosa de los niños con la crema fría que daban en el hospital.
Se pasan los años como inexorable pasa el tiempo, hoy me siento un gramo más de esas riquezas, de ese indio muerto enclavado en un cerro de tonalidades naranjas y burdeos, que se alumbraba en la noche del verano con su amiga la luna que salía majestuosa tras sus cerros, una gran luna, cercana al cielo, igual que sus vecinas las estrellas, la cruz del sur, las tres Marías que conforman el cinturón de Orión, recordar a cada uno de quienes nacimos en esas tierras que somos hijos del sol, de la tierra, que somos luminosos y brillamos como los minerales que se transforman en metal, somos Crisocola; Andesita; Pirita; Azurita; Calcosina; Atacamita; Cobre Nativo entre otras.
No olvidemos nunca que hemos nacido en las altas tierras y sintámonos orgullosos de llevar grabado en el corazón la palabra El Salvador, con letras de cobre, cobre sacado con esfuerzo y abnegación por nuestros padres, quienes se sacrificaron por nosotros para que fuéramos mejores personas y que dieron vida al último campamento minero que pronto cerrará sus puertas dejándonos en el destierro, como le ocurrió al pampino de las salitreras, al hombre de Sewell, ahora seremos nosotros a los que no nos quedará más remedio que rememorar y darle vida a nuestro querido terruño mediante historias y narraciones que mantengan encendida la luz de los mudos muros y rincones inertes que quedaran bajo el alero del sol en la pampa inmensa y fría de Atacama, el desierto más árido del mundo.
Gracias padre, gracias madre, gracias a dios por darme la buenaventura de nacer y desarrollarme en esa burbuja, en ese mundo mágico, sin maldad, de haberme criado libre, de jugar con las manos partidas en la tierra, a poder desarrollar mi imaginación, de haber podido recorrer los cerros, la piedra de la mesa, el río de sal, por haber podido jugar en las minas de Sapóleo bajo el bosque, de haber pasado más de algún dieciocho en el riñihue, en el bosque y ahora último en el club de huasos, de haber conocido en esas tierras a mis mejores amigos Andrés; Jaime; César y Alejandro.
Gracias El Salvador por haberme dado una linda familia, un padre formador, un educador que forjó y alineó mi locura desbordada propia de un niño hiperquinetico, de una madre abnegada, compañera, amiga, confidente, de entregarme una hermosa hermana, mística, feminista, luchadora, gracias por las emociones, por el amor, por todo lo vivido en las faldas de tus cerros, dejarás de existir, pero perdurará tu recuerdo en tus hijos, los Salvadoreños.
Enlace | 50 Años Mineral el Salvador
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